
“Fundación Marco Oneto, Creemos en Ti”. La presentación es sencilla, pero los planes del más destacado handbolista de Chile son enormes. De enero a marzo de este año, el seleccionado llevó a tres jóvenes a entrenar a Europa, a pulso, los hizo vivir en su casa un mes y los llevaba al supermercado para que no gastaran tanto y, luego a sus hoteles, los dos últimos meses, y a entrenar. “Fue agotador, pero muy enriquecedor también”, asegura el seleccionado chileno.
Todo salió tan bien, que Oneto se dio cuenta de que estaba haciendo algo importante y decidió iniciar su propia fundación. “Era tiempo”, dice desde Polonia, donde defiende al Wisla Plock.
Oneto se fue a Europa en 2000, a los 17 años. “Nosotros, los que practicamos deporte y hemos tenido la capacidad, el aguante y la suerte de llegar arriba hemos tenido grandes beneficios y alegrías. Cuando uno llega a un tope en el nivel internacional, al convertirse en una figura pública, también tiene una responsabilidad, incide en el desarrollo de muchos niños. Yo me nutro de la energía que me da la gente y de ahí nace la idea de ayudarlos”, explica.
Sus redes sociales estaban llenas de mensajes pidiendo consejos para llegar arriba, dónde practicar, cómo hacer para llegar a jugar como él, lograr sus títulos o alcanzar a la selección. Ahí surge esto.
La idea de Oneto, de acuerdo con los principios publicados en su sitio web, son trabajar con las divisiones menores, “porque la mayor cantidad de recursos se entregan a deportistas de elite”. “Allí es donde se inculcan valores, se promueve la vida saludable, el comportamiento bajo presión, el desarrollo de la personalidad”, agrega.
Estos son los soportes también de la campaña que inició para recaudar fondos para su fundación. Sin dinero, sin aportes de privados, este asunto no funcionará.
El primer paso se dará con 20 mil euros, unos 15 millones de pesos, según las cuentas del campeón de Europa (2012), dos veces monarca de España, una de Hungría y dueño de seis medallas de bronce con Chile en torneos oficiales.
Las cuentas sobre su fundación ocupan buena parte del día, aunque ya la próxima semana volverá a las canchas, luego de la lesión que lo afectó en los Juegos Panamericanos de Toronto.
Pero el plan de Oneto es a largo plazo y no se quiere quedar sólo en el balonmano. “La idea es abarcar todo el deporte amateur en Chile, comenzando con el que más controlo yo. Y ojalá en un futuro, en Sudamérica, porque nuestra realidad es compartida con todos los países vecinos”, señala.
El handbolista dice que luego del retiro le gustaría seguir ligado al deporte. “Después de más de 15 años aquí, he conocido a mucha gente y esos contactos los tengo que utilizar en algo. Y en algo bueno”, cierra.
Ver entrevista realizada por Diario La Tercera aquí